Un equipo del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología, con sede en San Martín, encabezará la participación argentina en HERON, una iniciativa financiada por la Unión Europea para crear dispositivos inspirados en el cerebro humano que permitan desarrollar una inteligencia artificial más eficiente y con menor consumo energético.
La provincia de Buenos Aires volverá a tener un rol protagónico en un proyecto científico internacional vinculado a la inteligencia artificial. Investigadores del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (INN), unidad ejecutora del CONICET y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con sede en el Centro Atómico Constituyentes, en San Martín, liderarán la participación argentina en HERON, un consorcio europeo que busca desarrollar una nueva generación de hardware para inteligencia artificial inspirado en el funcionamiento del cerebro humano.
La iniciativa fue seleccionada para recibir financiamiento de la Unión Europea a través del programa Marie Skłodowska-Curie Staff Exchanges, que promueve la cooperación científica entre instituciones de distintos países para impulsar tecnologías de frontera.
El desafío de hacer una IA más eficiente
Mientras la inteligencia artificial continúa expandiéndose en todo el mundo, uno de los principales desafíos ya no pasa únicamente por desarrollar modelos más potentes, sino también por reducir el enorme consumo energético que demandan los sistemas actuales.
HERON apunta precisamente a ese objetivo. El proyecto desarrollará dispositivos electrónicos neuromórficos, es decir, componentes capaces de imitar la forma en que el cerebro procesa y almacena información. La meta es construir hardware que permita ejecutar tareas de inteligencia artificial de manera mucho más eficiente, consumiendo menos energía y mejorando el rendimiento de futuras aplicaciones.
A diferencia de los avances más conocidos en IA, centrados en el software, esta investigación pone el foco en la infraestructura física que hará posible la próxima generación de sistemas inteligentes.
Ciencia bonaerense con impacto global
La participación argentina estará coordinada por el investigador Diego Rubi, integrante del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología, ubicado en el partido de San Martín. Desde allí se articulará el trabajo con universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas de Europa que integran el consorcio internacional.
Entre las instituciones participantes se encuentran la University of Groningen (Países Bajos), el Politecnico di Milano (Italia), el CNRS (Francia) y la empresa tecnológica neerlandesa IMChip, junto a equipos científicos argentinos.
Buenos Aires como polo de innovación
La participación del instituto bonaerense en HERON vuelve a poner en evidencia la capacidad científica instalada en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra buena parte del sistema nacional de investigación, con universidades, institutos del CONICET y centros tecnológicos que trabajan en áreas estratégicas como nanotecnología, microelectrónica, inteligencia artificial y ciencia de materiales.
El proyecto representa una oportunidad para fortalecer la inserción internacional de la ciencia desarrollada en la provincia y consolidar capacidades en uno de los campos tecnológicos con mayor proyección para los próximos años.
La inteligencia artificial no solo dependerá de modelos cada vez más sofisticados, sino también de la capacidad para construir dispositivos que permitan procesarlos de forma más rápida, eficiente y sustentable. En ese camino, un equipo científico radicado en la provincia de Buenos Aires tendrá un papel central en uno de los proyectos internacionales más ambiciosos sobre hardware para IA.






