Éxodo IT: el Estado bonaerense pierde talento y depende cada vez más de consultoras

La fuga de profesionales tecnológicos, la falta de un escalafón específico y la creciente tercerización de desarrollos exponen un problema estructural que atraviesa distintas áreas del Gobierno provincial. En ARBA, trabajadores advierten sobre vacantes, pérdida de conocimiento crítico y una dependencia cada vez mayor de recursos externos.

Por la Redacción de Tecno PBA

Mientras la transformación digital ocupa un lugar cada vez más importante en la agenda pública, puertas adentro de la administración bonaerense crece una preocupación silenciosa: la dificultad para retener profesionales informáticos que sostienen el funcionamiento de sistemas críticos del Estado.

Fuentes técnicas consultadas por Tecno PBA describen un escenario marcado por la salida constante de desarrolladores, analistas, especialistas en infraestructura y ciberseguridad hacia el sector privado, donde los salarios y las posibilidades de crecimiento profesional resultan ampliamente superiores.

El fenómeno no es nuevo, pero aseguran que se profundizó durante los últimos años y comienza a impactar en la capacidad del Estado para desarrollar y mantener sus propios sistemas.

Un problema estructural

Uno de los principales reclamos del sector apunta a la falta de un escalafón específico para los trabajadores informáticos de la administración pública provincial.

Actualmente, los profesionales tecnológicos están comprendidos por la Ley 10.430, un régimen pensado para la administración general y que, según los trabajadores, no contempla las particularidades de un mercado laboral altamente competitivo.

La consecuencia es conocida dentro de los organismos públicos: formar profesionales lleva años, pero retenerlos resulta cada vez más difícil.

Fuentes consultadas sostienen que existen expedientes impulsando bonificaciones específicas y mejoras para el sector, aunque denuncian que esos trámites suelen atravesar largos circuitos administrativos sin resolverse.

Mientras tanto, continúan las asambleas, mesas técnicas y distintos reclamos impulsados por los propios trabajadores informáticos.

Más consultoras, menos desarrollo interno

La pérdida permanente de personal especializado genera otro efecto que preocupa a quienes conocen el funcionamiento de las áreas tecnológicas del Estado.

Ante la dificultad para cubrir vacantes, distintos organismos recurren cada vez con mayor frecuencia a empresas privadas para desarrollar, mantener o actualizar aplicaciones estratégicas.

Especialistas consultados advierten que esta dinámica puede derivar en una creciente dependencia de proveedores externos y en la pérdida del conocimiento técnico dentro del propio Estado.

También plantean la necesidad de fortalecer los mecanismos de planificación y transparencia en las contrataciones vinculadas a proyectos tecnológicos, especialmente cuando involucran sistemas sensibles para la administración pública.

ARBA, bajo la lupa

Entre los organismos mencionados por trabajadores del sector aparece ARBA, donde describen un escenario de creciente tensión dentro de las áreas tecnológicas.

Las fuentes consultadas hablan de jefaturas vacantes durante largos períodos, dificultades para incorporar perfiles especializados y cuestionamientos sobre los criterios utilizados para algunas designaciones.

También señalan diferencias en el acceso a bonificaciones y reconocimientos entre personal de carrera y trabajadores incorporados más recientemente, situación que, afirman, deteriora el clima laboral y profundiza la desmotivación.

Desde el organismo no hubo una respuesta oficial sobre estos planteos al cierre de esta edición.

El desafío de sostener los sistemas críticos

Otro de los puntos que genera preocupación es la continuidad operativa de plataformas desarrolladas hace décadas sobre tecnologías consideradas legacy.

Muchos de esos sistemas siguen siendo fundamentales para el funcionamiento diario del Estado y, según explican trabajadores del área, el conocimiento para mantenerlos suele estar concentrado en un número reducido de especialistas.

La salida de esos perfiles incrementa el riesgo de perder capacidades estratégicas, obligando en algunos casos a recurrir nuevamente a técnicos ya jubilados bajo distintas modalidades de contratación para atender tareas altamente especializadas.

Una discusión pendiente

La digitalización del Estado no depende únicamente de incorporar nuevas herramientas tecnológicas. También requiere equipos capaces de diseñarlas, mantenerlas y hacerlas evolucionar.

Para quienes trabajan dentro del sistema, el desafío pasa por construir una política pública que permita atraer y retener talento, profesionalizar las áreas informáticas y reducir la dependencia de desarrollos externos.

Sin ese cambio, advierten, la transformación digital de la Provincia seguirá enfrentando un obstáculo que no se resuelve con más software, sino con recursos humanos especializados capaces de sostenerlo en el tiempo.

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